miércoles, 24 de junio de 2015

Los Roles del tercer lado. William Ury. El constructor de Puentes

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El constructor de puentes

Buenas relaciones son la clave para prevenir el conflicto. Cualquiera puede ayudar a tender relaciones que crucen las líneas divisorias naturales. Tales relaciones operan como un depósito bancario: cuando surge una dificultad, las partes pueden apelar a su cuenta de buena voluntad para ayudarse a abordar el problema. La construcción de puentes ocurre siempre alrededor nuestro, a veces sin que siquiera la percibamos – en las cenas de familia, proyectos en la escuela, en transacciones comerciales, y en reuniones vecinales.
Su Rol, permite establecer relaciones a través de las líneas de conflicto
1.- creando vínculos transversales 
2. desarrollar proyectos conjuntos 
3. promover el diálogo genuino

1.- Creando vínculos transversales

Nada hace que los conflictos se instalen más rápidamente que la ausencia de comunicación, confianza y relaciones. La ignorancia genera y exacerba los miedos. Se acumulan las desinteligencias y se crean estereotipos. La gente le atribuye las peores intenciones a la conducta de los otros. Los vínculos transversales, es decir, las relaciones que cruzan la línea de conflictos potenciales o reales, pueden servir como red de seguridad contra la escalada de tensiones. Los vínculos transversales pueden generar confianza y establecer canales naturales de comunicación.
Cualquier persona, cualquiera que sea su ocupación, puede ayudar a tender relaciones que crucen las líneas divisorias naturales. El constructor de puentes es el que invita a una fiesta a dos parientes distanciados que no se han hablado durante años, o el que invita a dos empresarios rivales a una partida de golf. La revolución del conocimiento facilita el proceso de construir puentes en una escala global. Ahora son más los jóvenes que, como consecuencia de programas de intercambio, estudian en otros países; también son cada vez más los empresarios que hacen negocios transfronterizos y visitan a sus socios comerciales en otros países; por otro lado, cada vez más turistas viajan al extranjero. A medida que esto ocurre, los estereotipos van siendo reemplazados por una comprensión auténtica. A medida que son más los puentes que atraviesan los abismos de la cultura y la distancia, más difícil resulta demonizar a los otros.

2.- Desarrollar proyectos conjuntos

Un modo deliberado de establecer lazos transversales consiste en participar en proyectos conjuntos.
·         Como saben los padres, decirles a dos niños que traten de conocerse recíprocamente no es una propuesta muy feliz, pero si se les encarga una tarea común, como por ejemplo lavar los platos, pronto comenzarán a rezongar juntos contra los adultos, y a mantener una conversación animada.
·         De modo análogo, un gerente que tiene a dos representantes de ventas rivales puede ponerlos a trabajar como equipo en la misma cuenta importante.
·         En un experimento clásico de la década de 1950, realizado con dos grupos de muchachos en un campamento de verano, el psicólogo muzafer sherif demostró que una tarea común (por ejemplo, empujar un camión para que encienda el motor) ayuda a reducir los estereotipos negativos y a crear amistades; de hecho, lo hace con más eficacia que la simple reunión de los muchachos para socializar.
En comunidades de todos los estados unidos, un número creciente de personas con distintos antecedentes étnicos, de clase e ideológicos, se reúnen para abordar problemas concretos de interés común (…)

3.- Promover el diálogo genuino

El diálogo no está destinado a convencer a los otros ni llegar a un acuerdo, sino a promover la comprensión mutua y establecer relaciones que impidan la escalada de violencia. Proporcionan un clima seguro en el cual las personas pueden hablar abierta y profundamente sobre sus diferencias, y quizás descubrir sus puntos de vista comunes subyacentes.
El diálogo es exigente. Resulta mucho más fácil permanecer a distancia, arrojándole piedras al otro. Hace falta coraje para enfrentar el obstáculo de las diferencias humanas, y hablar de manera abierta sobre lo que realmente importa. Pese a ello, en conflictos grandes y pequeños, el diálogo tiene el poder de cambiar las actitudes. Aunque esto sea obvio para los terceros, las partes se sorprenden de descubrir que sus enemigos también son seres humanos como ellos mismos, y a veces llegan a la conclusión de que, en la misma posición, también ellos actuarían y sentirían del mismo modo. (…)
Los constructores de puentes pueden promover el diálogo incluso en las calles.
(…)

El diálogo genuino puede producirse cotidianamente entre adversarios potenciales: esposos y esposas, rivales en el trabajo o vecinos en desacuerdo. Actuando como terceros, aunque digamos muy poco, podemos alentar el diálogo, reuniendo a las partes en un lugar cómodo y neutral: la oficina de un consultor de parejas, una sala de reuniones o la sala de estar de un amigo. Si existe el riesgo de una explosión emocional, podemos intervenir para enfriar los ánimos e impedir que se interrumpa la conversación. En síntesis, podemos actuar como un contenedor para la contención. 
FUENTE: http://thirdside.williamury.com/es/proveedor/
Compartido por:
Zhair Marrero S.
Docente, Mediador Educativo, especialista en Pedagogía de la Paz y Pedagogía Sistémica.
entrenamiento.mediacion@gmail.com

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